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EL BOLLO DE MI MUJER XXX
Tal vez no haya pasado el tiempo necesario de convivencia con mi mujer para que empiece a sentir que ya no me gusta como antes.
Tal vez sea pronto para esa falta de interés que dice todo el mundo a la que se llega tarde o temprano. El caso es que mientras llega o no llega yo sigo deleitándome con las cositas que me hace mi mujer y, sobre todo, con un cuerpo que tiene que me sigue quitando el hipo.
Naturalmente no he querido mandar una foto de su cara. Por razones que están demás no queremos que se nos conozca. Y por ello no he mandado una foto en que salgan las tetas tan bonitas que tiene o las piernas maravillosas que luce sobre todo cuando viste minifalda. Pero como todo lo tiene bien hecho hemos decidido mostraros esta foto en la que se ve claramente uno de los detalles que a mí más me gustan de su cuerpo. El bollo. Si lo llamara coño todo el mundo me entendería y además suena algo más ordinario. Así que para que resulte menos obsceno tanto ella como yo lo llamamos bollo.
Ella sabe perfectamente lo que me gusta vérselo y comérselo. Cuando estamos en casa y está cachonda le gusta ponerse una faldita e ir ofreciéndome su bollo cada vez que se agacha. Si entro al baño cuando se está duchando, no sé por qué de repente tiene que frotarse el bollo tan delicada y dulcemente. Puedo decir que en más de una ocasión ha salido a la calle sin ropa interior y en lo más florido y con todo disimulo se ha abierto de piernas para mostrarme su bollo en mitad de una plaza, de un parque en incluso en el autobús urbano que nos lleva hasta casa.
Supongo que los que veáis esta foto estaréis de acuerdo conmigo en que el bollo de mi mujer es como para fallárselo sin preguntar la hora.
Sé que presumo mucho del bollo de mi mujer, pero en realidad es algo que deberíamos de hacer todos los hombres. A ellas les gusta que las piropeemos y que resaltemos sus virtudes. Así que nada como demostrarles que su bollo es lo primero que nos echaríamos a la boca cada día que nos levantamos.
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