|
FOLLAR EN LA PLAYA XXX
Pues mi consejo es follar en la playa. Y si es fruto de una noche de marcha mejor que mejor.
Desde que de niña vi verano azul repetido durante tantos veranos, creo que se me quedó que la forma más idílica de pasar el verano y sobre todo una noche de agosto es tumbada sobre la arena a veces encima, a veces debajo de un chico guapo que hayas conocido esa misma noche y con quien serias capaz de cruzar el océano si te lo pidiera.
Ya sé que las mujeres llevamos de todo en el bolso. Aunque una toalla de playa es mucho pedir. Pero bien podríais tener una de grandes dimensiones en el coche por si acaso.
A mí me sucedió como a tantas novatas que llegas a la discoteca de la playa en un lugar en el que no has estado antes, pero que sabias por los sueños que existía. Éramos varias amigas. La música y la noche prometían una gran velada. Y el grupo de chicos que se nos acercó así lo confirmó. Todos guapos, todos elegantemente vestidos y sobre todo simpáticos.
Y eso fue coser y cantar. No podía ser de otra manera. Primero nos invitaron a unas copas, después a bailar, seguidamente a un paseo por la playa y, casi sin darnos cuenta estábamos las cinco follando en la playa con nuestros respectivos.
En este caso eran ellos los que venían provistos de toallas. La experiencia lo es todo. Debían de saber que a todas nos apetecía un polvo en la playa porque no recuerdo que ninguna de nosotras dijera que no.
Así que mirar las estrellas mientras él se dedica a desnudarte tumbada en la arena y el rumor de las olas ocultando cada gemido hacían de la situación la de un cuento de hadas.
Tal vez los hombres no entiendan demasiado que a las mujeres nos influye mucho en entorno, el momento, el ambiente, el perfume, la música, y tantas y tantas cosas que hacen del momento algo inimitable.
Y estos chicos sí que lo sabían. Son los clásicos chicos del pueblo costero al que acuden en manada cientos de chicas y, al menos ellos, han aprendido a darnos justo lo que queremos y, sobre todo, en un entorno en que las cosas así son fáciles de llevar a cabo. Así que se las follan en grupo.
Nosotras también caímos en sus redes pero no estamos arrepentidas. Todas hablan de lo bien que se las follaron aquella noche. A mi definitivamente me conquisto de por vida la idea de follar en la arena, de entregarme abierta de piernas al sexo que un galán sabe darme. De oír el ruido de las olas embistiendo sobre las rocas al ritmo que se suceden las penetraciones. Y sentir las vibraciones del arrastre del agua sobre la orilla que te permiten gemir con una naturaleza marina.
Creo que ha quedado bien explicado que follar en la playa es, posiblemente la mejor manera de follar. Si no me creéis ahí están los cientos de kilómetros de costa que tiene toda España.
|