|
FOTOS DE SEXO CON EL MOVIL XXX
En cuanto la conocí supe que tendría que hacer el pino, si hacía falta, con tal de estar con ella. Es una compañera de trabajo excelente, una amiga divertida y comprensiva. Y tenía que llagar un poco más lejos. Me masturbaba a diario pensando en ella. Mi única obsesión era tenerla delante para olerla, para mirarla, para impregnarme de todo lo que significa.
Pero no tuve éxito.
Marga sigue, a día de hoy, siendo mi amor platónico y mi sueño erótico.
No podéis imaginar lo que es llegar cada mañana al trabajo y verla venir con una minifalda que le quitan a uno las ganas de vivir. Su forma de mirarme, de hablarme, tal vez sean normales pero a mí me trasladan a un mundo de fantasía.
Os contaré en qué se ha convertido mi rutina en los últimos meses.
Como digo desde que la veo llegar ya estoy con el agua al cuello y con las hormonas rebosándome por las orejas. Después algún comentario, que si papeleo por aquí y por allí. Y a eso de las diez de la mañana el primer café en la cafetería de la esquina. La conversación es mucho más fluida, y mis miradas furtivas mucho más cercanas. Su escote, su cintura, su culo, su todo.
Y es justo en esos momentos en los que, con la escusa de usar el móvil, delante de ella hago como que miro la agenda o las llamadas y sin embargo saco fotos de sus tetas, de su bonita cara, de su cintura, de sus piernas.
Ella no se da ni cuenta, y tengo ya unas ciento cincuenta fotos, hechas con el móvil, donde capturo todos sus encantos.
Algunas veces, cuando creo que se ha dado cuenta, le digo con naturalidad que está muy atractiva y, con una enorme sonrisa, le digo que me encantaría sacarle una foto con el móvil. Y es tan encantadora que no se niega. Claro que en esta no busco capturar más que su escote con disimulo.
Unos minutos más tarde volvemos a la oficina y, llega la segunda parte de mi plan. Móvil en el bolsillo me encamino al baño a hacer mis necesidades, que no es otra que la de masturbándome viendo las fotos que le he sacado con el móvil. Cierro a cal y cando la puerta del baño y con sudor en la frente y la polla más dura que las piedras me deleito con las imágenes.
Sé que soy un poco guarro. Que no debería hacer estas cosas. Pero si de todas maneras voy a acabar masturbándome pensando en ella, qué más da si tomo estas fotos con el móvil para que la paja sea más satisfactoria.
Nunca se lo voy a reconocer. Tal vez nunca le diga que me la machaco pensando en sus tetas. Y las fotos del móvil no las voy a enseñar a nadie. Son solo para mí. Como sé que no voy a conseguir que salga conmigo al menos la tendré en foto para mis ratitos de placer.
|