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JORNADA INTENSIVA DE SEXO XXX
Tenemos una casa de campo donde pasamos muchos fines de semana y, normalmente, se vienen un montón de amigos.
En la ciudad llevamos una vida muy estresada. Cada minuto de tu vida está desde por la mañana temprano determinado para un fin. Que si prepararte adecuadamente, salir corriendo para no coger mucho atasco, aguantar al jefe, comer corriendo…
Un desastre.
Por eso los fines de semana tenemos la necesidad de irnos lejos para olvidarnos de que somos máquinas. Lo que sucede es que durante la semana no tienes tiempo ni para sentarte a respirar y no te das cuenta de que los días pasan y pasan sin sexo. Todo cambia cuando estamos de fin de semana. Se te despeja la cabeza, se te relajan los músculos y se te pone el coño ardiendo pidiendo sexo a boca llena.
A decir verdad no uso ni bragas. Y me paseo los dos días hecha una guarra de aquí para allá. Tan pronto es mi marido quien me pilla en el sofá y me mete la polla, como soy yo la que en la cocina, por ejemplo, le pido que me penetre con todas sus fuerzas. A eso lo llamo yo una jornada intensiva de sexo.
Puedo confesar que es incluso divertido saber que no tienes ropa interior, que tus amigos también están allí y que tienes que ir escondiéndote por los rincones para ser follada. Hay veces que te sientes tan guarra, que te dan ganas de ponerte en popa en la zona de la piscina y pedir a todos los amigos que vayan pasando de uno en uno y que vayan metiéndote sus pollas bien duras. A ver quien consigue correrme con un orgasmo más profundo.
Esa es una de las fantasías sexuales que se me vienen a la cabeza continuamente. Sé que está feo, pero la combinación de fin de semana, unas ganas locas de sexo, ir sin bragas y tener no solo a tu marido a mano sino a un montón de hombres, me hace fantasear e imaginar que todas las pollas son para mí.
Mi chico no lo sabe pero eso hace que me ponga mucho más caliente y es una de las razones por la que a cada media hora lo busco por toda la casa, lo secuestro y le pido que me la meta de nuevo para saciar las ganas locas de sexo.
Esto hace que no me corra una ni dos veces, sino que sean incontables el número de orgasmos que experimento. Ya digo que es una jornada intensiva de sexo.
¿Te apuntas para el próximo fin de semana? Lo pasaremos genial. Sobre todo yo.
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