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MI SECRETARIA XXX
Soy el jefe de una empresa que tiene varias oficinas repartidas por el pais, y el número de empleados roza la centena. Yo trabajo en la que llamamos la centralita para la organización y apoyo de las demas. Soy una persona que disfruta de poco tiempo libre y ello me hace tener un caracter agrio en algunos momentos. Y me resulta muy dificil de corregir. En la centralita somos quince personas que durante las ocho horas laborales no paramos. Realmente mi trabajo es mas de ordenador pero los demas dan mil vueltas por minuto. Asi que mi secretaria y yo pasamos en mi despacho un número de horas incontables. Es mi mano derecha. Muy capacitada para su trabajo, muy capacitada y, como veis en la foto, muy atractiva. A lo que hay que sumar una capacidad innata para aguantarme.
Algunos compañeros de trabajo, cuando hablamos de ella, me dicen continuamente que tanta dedicación debe de esconderse detras de un trastorno psicológico o de un amor ciego a su jefe.
Cierto es que me admira. Y supongo que razones no le faltan. Es frecuente sentir inclinación por personas mas guapas, mas inteligentes, mas famosas o mas adeneradas de lo que uno es. Y seguramente ella ve en mi a un empresario trabajador, serio, educado y otros detalles que destacaran vistos desde su prisma.
A decir verdad se me insinua con bastante frecuencia y me hace comentarios abiertamente picaros para echar unas risas. Nunca lo reconocí a mis amstades y ahora que la cosa va a mas me veo incluso incapaz de pedir consejo.
Las minifaldas cada vez son mas cortas, los escotes mas pronunciados, las miradas mas intensas y, por su parte, los roces mas frecuentes. No es que ande disimulando erecciones por la oficina, porque no se me llega a levantar, pero si que me siento alterado enmuchos momentos.
me gustaria decirle que se ciñese estrictamente al trabajo y que deje la seducción para otros hombres, pero se que resultaría grosero y, en el fondo también me gusta que se sienta atraida por mi. En los curriculums ni se describe, ni se exige afinidad por el jefe.
Pero hoy ha sucedido algo que me supone un punto de inflexión. Sobre su mesa había una especie de archivador pequeño y de colores femeninos. Nunca me fijo en esos detalles pero estaba abierta y el texto que contenia llevaba por titulo "Le deseo". Pense en un primer momento que sería un ensayo de una queja, pero enseguida descubri que era su diario. Me temblaron ligeramente las manos y sentí verguenza de mi mismo por urgar en algo tan intimo. Así que busque la pagina por la que estaba abierto y me dispuse a devolverlo al tiempo que con el rabillo del ojo lei: "mi jefe ..." en el primero de los renglones. Dudé. Mire a mi alrededor y conla voluntad vencida seguí leyendo. Y bajo una esquematica definición de mi persona con letras nerviosas decía: "deseo profundamente ser suya. En mi interios hay sexo cuando lo miro y cuando le hablo. Hay sexo cuando lo huelo. Y cuando no está mi sexo humedece por sexo inventado."
Hace cinco minutos que la mandé a por un café. Volverá enseguida. No dejo de darla vueltas a la cabeza. ¿Que le digo?.
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