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MUJER CARIBEÑA XXX
Ya sé que mucha gente hace turismo del que llaman sexual para follarse a una tailandesa, a una brasileña, a una negra o que se yo. Juro por todo lo que queráis que mi intención no era esa cuando fui a cuba el pasado verano. Cierto que fuimos unos amigos.
Cierto también que teníamos el deseo y la esperanza de encontrar a unas guapas caribeñas con las que pasarlo bien. Pero en mi caso ni imaginé que el Caribe llegase a enamorarme de esa manera.
La culpa de todo la tiene una mujer caribeña llamada Griselda. Eso no es una mujer es fuego o ígnea como le gusta llamarlas a mi amigo Carlos.
Para los que no somos de Cuba escuchar su música, ver sus playas, sentir el calor del trópico y sobre todo ver el contoneo de la mujer caribeña es demasiado para nuestros sentidos. Conste que en España las cosas no son tan diferentes, pero el Caribe es especial. Ya me imagino a los frioleros alemanes o nórdicos que van a las islas buscando emociones nuevas. Más de uno y más de dos habrá muerto de un infarto.
Griselda, aquella chica que conocí, era algo muy especial. No sabría decir si fueron sus ojos, o siendo un poco mas ordinario su forma de moverse cuando estábamos follando. Tal vez fue su voz con esas palabras dulces. No lo sé. Pero caí perdidamente enamorado de aquellas caderas caribeñas que, para tortura de mi sentido común, se movían noche si y noche también sobre mi cuerpo.
Una copita de ron, un poco de música caribeña y aquella mujer tan hermosa eran todo lo que se necesita para sentir que estas en el centro del paraíso. Las palmeras, las playas y los mil detalles que completan a la isla de Cuba solo hacen que se engrandezca su imagen paradisiaca. Pero lo realmente especial son sus mujeres caribeñas. Hermosas, perfectas, calientes y, que no se me olvide decirlo, educadas y encantadoras. Lástima que tanto hombres vayamos allí buscando algo que ellas acaben haciéndolo solo por dinero.
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