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PAJA TURCA XXX
Instrucciones para los no iniciados de cómo se hace una buena paja turca.
Requisitos fundamentales que ha de cumplir una mujer para poder hacer una paja turca:
Primero tener un buen par de tetas. Es importante que no sean de silicona. Que sean originales, de serie, o sea naturales. ¿Por qué? Pues sencillamente porque han de tener una ternura y esponjosidad que solo nos dan las tetas que su madre les regaló en forma de genes.
El segundo dato referente a la mujer consiste en que muestre cierto interés por llevar a cabo la susodicha técnica carnal. Una buena paja turca requiere de una sonrisa que demuestre satisfacción en lo que se hace. Interés y compromiso.
Ritmo. Un ritmo adecuado en el movimiento de las tetas que han de presionar una polla a una velocidad armónica y apropiada. La complicidad entre ambas partes ha de ser real. El acoplamiento polla-canalillo tiene que resultar milimétrico para su prefecta ejecución. El hábil uso de las manos mejora indudablemente la presión que el estrecho de Magallanes ejerce sobre el pene.
Material que se necesita:
Unas gotitas de aceite de masaje. Si es algún tipo de crema comestible y aromática mejora considerablemente el trabajo de la mujer. La paja turca puede ir acompañada de ligeras mamadas del capullo si el tamaño del pene da para ello. Si no es así, al menos para que el olor que llega a la mujer sea lo más agradable y complaciente posible. Pero fundamentalmente para que el deslizamiento de la polla por entre las tetas sea lo suficiente resbaladizo como para que no moleste a la chica y produzca un roce agradable al chico.
Requisito que ha de cumplir el hombre:
Aunque es de Perogrullo decirlo, un hombre tiene y debe de adorar las tetas sobre todas las cosas. Para que una paja turca cumpla con las expectativas el deseo de ser pajeado tiene que ser previo a la paja.
Uniendo todos estos parámetros es casi imposible que una paja turca no dé el resultado esperado. Y si a la primera no sale, tal vez salga a la segunda o a la quinta. Todo es ponerse.
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