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PUTA DE LUJO XXX
Lo cierto es que si las mujeres en sus casas hicieran mejor sus obligaciones conyugales, yo tendría que dedicarme a otra cosa. Pero dadas las circunstancias me dedico a rescatar, a cambio de una buena cantidad de dinero claro está, a unos hombres un poco olvidados sexualmente.
Efectivamente, como imagináis, soy puta de lujo. Es una prostitución prácticamente igual que todas las formas de hacerlo, la diferencia es que yo me reservo el derecho de aceptar a los clientes o de rechazarlos. Ser puta de lujo te permite, en este mundo tan difícil, algunos privilegios.
Tengo un montón de compañeras que también son putas pero trabajan en clubs de alterne. Dicen no llevarlo mal. En mi opinión tener que aguantar a todos los feos que te llegan, o a los borrachos que te tratan sin modales, sería algo imposible.
Si eres puta lo puedes llevar un poco más lejos para convertirlo en algo más “artístico”, en algo mejor visto y más respetable, en algo mas refinado como es ser puta de lujo.
La seducción ya sea con las miradas, los gestos o la ropa y, la provocación con palabras correctas es lo que diferencian a un prostíbulo de una casa donde el lujo acaba por salir por las esquinas.
En muchas ocasiones las putas de lujo somos invitadas a hoteles de cinco estrellas o a apartamentos en la playa. Tal vez haya que cumplir el requisito de, no solo follar bien, sino de ser lo suficientemente atractiva como para hacer a los hombres volverse locos solo con mirarlos a los ojos. Y díganme, ¿que mujer bien preparada no cumple esos requisitos? Es una pregunta retórica. Ni que decir tiene que lo cumplimos todas. Tal vez la diferencia radique en tu talento a la hora de hacer las cosas. No quiero criticar a las putas de bares de carretera, solo destacar que mi trabajo es el resultado de una preocupación en muchos aspectos que me llevan a ser una mujer respetada y deseada por los hombres que conozco. Y al follar conmigo tienes garantizada una higiene médica, una discreción fundamental y la diversión esta asegurada.
Así que animo a todas mis compañeras a convertirse en putas de lujo. Los hombres te tratan como una reina y se gana mucho más dinero.
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