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SADOMASOQUISMO XXX
Soy un tipo muy normal. A diario me comporto sencillamente como se comportaría una persona normal que trabaja, come y duerme como los demás.
Lo cierto es que mi forma de ser amable y tranquila se vuelve viciosa y pervertida cuando estoy caliente.
Debe de ser que las feromonas son como una especie de droga para la mente.
Me gustaría poder explicar con palabras claras lo que me sucede. Repito que si no tengo ganas de sexo ni me apetece mirar a las mujeres. Pero unos días después, cuando el número de hormonas en mi sangre empiezan a acumularse todo cambia. A cada una que miro me la imagino desnuda, con el culo en popa. Si tiene los labios carnosos me la imagino mamándome la polla. En fin que se me viene a la mente un sinfín de fantasías sexuales que en principio me alegran el cuerpo y poco a poco me atormentan hasta que me meto en el puticlub más cercano.
He probado de todo. Esto es como con el alcohol. Durante un tiempo bebes ron, después ginebra y unos meses después whisky. Así que me las he follado chinas, negras, de dos en dos…
Pero lo último que he probado y que me ha gustado muchísimo es el sadomasoquismo. El sado va por niveles y yo acabo de empezar, así que de momento solo me hacen sufrir un poco. Pero las sensaciones prometen y cada vez me gusta más.
Veréis. Son dos chicas a las que contrato. Mientras una de ellas se encarga de follarme la otra se dedica al delicado mundo del sadomasoquismo. Es inexplicable. Por un lado sientes como la boca de Vicky va chupándote la polla después te pasa las tetas por la cara o incluso te pone el coño en la boca para que se lo comas. A la vez Susana va llevando a cabo las mismas técnicas pero de forma más agresiva. De forma que notas como sus dientes te muerden el capullo sin llegar a hacerte daño. Como te pellizca los pezones hasta un punto en que el placer se disfraza de un dolor suave y soportable. Si me pone el coño en la boca lo hace de forma brusca y me refriega sus flujos por toda la cara, así que en realidad no le como su rajita sino que me coge la cabeza y con ella se frota el coño.
Ya digo que es un sadomasoquismo de primer nivel. Porque aunque hay muchas veces que por el dolor estás a punto de gritar, la otra de las chicas te acaricia tan dulcemente que te hace sentir genial.
Las sesiones duran una hora y ciertamente se me hace muy corta. Además el momento de la eyaculación es impresionante. Pero para que contártelo, anímate y pídele a tu chica que te haga un poco de daño en el sexo o haz como yo y ve a un puticlub donde haya alguna chica que practique sadomasoquismo. Te gustará
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