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TETAS DE SILICONA XXX
Creo que el mejor regalo que le he hecho nunca a mi mujer han sido las tetas de silicona.
Antes de tener los niños tenía unas tetas que no estaban nada mal, y lo cierto es que después de los partos a mí me seguían pareciendo bastante bonitas. Pero ella me explicaba que la feminidad depende de varios factores como es ver y sentir que tu pecho es como Dios manda.
Supongo que son cosas que los hombres no entendemos, pero lo cierto es que las niñas desde pequeñitas siente atracción por los tacones de las madres y el maquillaje, y que desde muy jovencitas sienten su feminidad.
De modo que una buena mañana le dije que tenía una cita en una de estas clínicas para hacerse la prueba de anestesia para evitar rechazos y posibles alergias. De las diez lágrimas que le vi derramar solo una fue de miedo y el resto de una felicidad desbordada.
Hoy luce un par de tetas de silicona que es la envidia de sus amigas. Y debo decir en honor a la verdad que, aunque nunca fue mala en el sexo, hoy es una autentica leona desatada en lo que a las cosas de la cama se refiere.
Sé que se siente muy bien consigo misma, y el saber que sus atributos femeninos son llamativos la hacen sentir más mujer. Lo cierto es que para mí son solo un buen par de tetas. Pero verla tan contenta me satisface enormemente.
Cada día que pasa la entiendo un poco mejor. Las tetas no solo son tetas. Las mujeres están muy sometidas a los caprichos de las modas y a los cánones de belleza establecidos por la sociedad. Así que lo que para los hombres solo son dos tetas y símbolo de la sexualidad, para ellas es personalidad, elegancia y feminidad.
Cuanto más lo pienso más convencido estoy de ello. Así que no me arrepiento para nada de que mi mujer se pusiera tetas de silicona a sabiendas de que algunos la criticarían. Gracias a ello seguimos siendo enormemente felices y en el sexo ni te cuento.
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