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TETAS REDONDAS XXX
Me llamo Eva y soy una chica de veintiséis años. Trabajo en una piscina pública como socorrista y, en muchas ocasiones mi empresa nos manda a hacer servicios de socorrismo a alguna playa. Siempre había presumido de tener un buen par de tetas. Con el bikini se ve bastante bien mi dotación. Y tan orgullosa estoy de ellas que no me cuesta ningún trabajo quitarle la parte de arriba y hacer top-les cuando voy a la playa con los amigos.
Lo malo es que desde que las actrices porno se operan las tetas para ponérselas más grandes o más bonitas, la gente me dice que mis tetas son operadas como las de ellas. Y es que el parecido entre las tetas operadas de las actrices y las mías es espectacular. Qué culpa tengo yo de que mis tetas seán tan bonitas que parecen de laboratorio.
Lo peor de todo es que incluso los novios que he tenido me dicen lo mismo. Voy a tener que ir dejando a la gente que me toque las tetas por la calle para que sepan que son de verdad.
La verdad es que me gusta que los hombres me las miren y que se fijen en mi escote. También he notado que son muchas las mujeres que me miran con envidia. Pero a muchos de ellos se les nota en los ojos que me miran las tetas pero lo hacen con desprecio. Las mujeres deben de pensar que soy imbécil por ponerme tetas de silicona. Y los hombres tal vez piensen que soy artificial o superficial por pensar en mi físico y hacerme retoques.
Lo cierto es que estoy muy orgullosa de tener las tetas que tengo y no me preocupa tanto que algunos piensen que son operadas. Lo que no termino de asimilar es que los novios que las han tocado y saben la textura que tienen lo duden también. Así que lo dicho, voy a tener que dejar a todo el que lo dude que me las toque para que no piensen que vivo por y para mi físico y que me opero para parecer más mujer.
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