| |
Jornada intensiva de sexo
20 Centímetros de polla
El punto G
Eyaculación precoz
Sexo salvaje
La más viciosa
Beso negro
Mi novia desnuda
Etapas del sexo
Mujeres solteras
Culos en popa
Fotos de sexo con el movil
Sexo online
Follar en la playa
Echar un polvo en el campo
Mi primera mamada
Tu lengua en mi coño
Relatos Eróticos
Dormir en tanga
Sadomasoquismo
Juegos eróticos
El bollo de mi mujer
Fotos de mujeres desnudas
Fotos de mi novia
Exhibicionista
Webcam
Follar y fumar
Sexo con la niñera
Necesito sexo
Agotada despues de follar
Espejito ¿quién es más guarra?
Me voy de putas
Tetas redondas
Afeitándome el coño
Adoro la pornografía
Paja turca
Tetas de silicona
La postura del misionero
Playa nudista
My cunt
Méteme solo la puntita
Follame mientras duermo
Sexo con la regla
Foto de mi coño
Echar un polvo en carnaval
La pipa del coño
Sexo en el sofá
Mamamela de nuevo
¿Doctor soy ninfómana?
El puticlub de la esquina
Intercambio de pareja
Me masturbo a diario
No soy lesbiana
¿Si te la chupo me perdonas?
Mujeres guapas de gimnasio
Sexo en las clases de danza
Mujer caribeña
La orgía de los sábados
Sexo al amanecer
Follame porfa
Pecados carnales
Mujer cachonda
Masturbandose en la bañera
Sin tacones no puedo follar
Si no hay regalo no follamos
Animadoras cachondas
Chupa hasta correrme en tu boca
La polla de mi novio
Un polvo en la orilla del mar
Dos putas para hoy
Ninfómana
Sesenta y nueve
La calientapollas de mi prima
Mastúrbame con los pies
El coño de mi negra
Puta de lujo
Colección de mamadas
Necesito mas sexo
Follando a cuatro patas
Me las follo a todas
Veinte centímetros de polla
Fotos porno de mi novia
Espiando como folla mi vecina
Para mi cumple dos pollas
Despedida de soltera
¿Por qué miras mis tetas?
Señora en la calle y puta en la cama
Calendario de chicas desnudas
Mi consolador favorito
Aprendiendo a mamar una polla
Talla de pecho 110
Comeme bien el coño
Follando con dos leonas
Cuando bebo me pongo guarra
Una camarera cachonda
Hoy sexo anal cariño
Loca por exhibir el coño
Mas bien tímida
Presumida
Sexo con negros
Me lo vas a comer y punto
Bailarina
Cada dia mas guapa
Me encanta por detras
A lo tradicional
Torcal de Antequera
Diversidad de orgasmos
Vacaciones en el spa
Desde China con amor
Haciendo autoestop
Soy un caramelito
Sarah y sus tetas
¿Donde lo hacemos hoy?
Sexo como prioridad
La amiga de mi hermana
Sacar pecho
Cunilingus
Un domingo de campo
La nueva chacha
Pornodepilación
Trio con amiga
La chica argentina
La profe de ingles
Mi secretaria
Bolas Chinas
Mi hermoso culo
Mi última novia
Tienda de lenceria
Tres meses despues
Sexo en la piscina
Sed de Sexo por webcam
Pono Culonas
Sexo en público
Cazados follando en la azotea
Ofertas para chicas guapas
Bien Jodida (ZJAE)
Mi esposa es una guarra
Jolene Vol. 1
Jenna SOlo
WEBCAM PORNO
WEBCAM SEXO
SEXO GRATIS
chicas cam
|
VEINTE CENTÍMETROS DE POLLA XXX
Cuando con diez años en la ducha del gimnasio descubrí que mi polla medía bastante más que la de los demás supe que tenía entre manos una razón importante para presumir. No es que tener más polla que los demás te haga más guapo o más inteligente, pero a esa edad ya se sabe. No hay muchas cosas de las que presumir y tener la colita más grande del grupo te da una importancia especial.
En tiempos de mis primeros ligues, cuando estas con los besos y los refregones, ya las niñas se quedaban impresionadas por el tamaño del bulto. Muchas lo reconocían y no podían evitar hacer comparaciones con antiguos novios. Eso me llevo a tener fama y pude comprobar cómo las niñas me espiaban de reojo. Al vestir ropa ajustada el paquete era tan abultado que todas se fijaban en él como quien mira por casualidad o accidentalmente. El caso es que me miraban más la entrepierna que a los ojos.
Después llegaron las chicas con las que además de darme besos nos tocábamos. Y no sé el número de veces que me han hecho pajas. Todas estaban minutos y minutos acariciando algo tan llamativo por su tamaño. Tal vez también por su belleza. Me explico. Al ver revistas y películas porno compruebas que hay muchos hombres con diferentes modelos de pollas. Las hay dobladas a la derecha o a la izquierda. También con el capullo demasiado gordo o incluso demasiado pequeño. Hay otras pollas bastante delgadas o desmesuradamente gruesas. La mía, modestia aparte, es estéticamente muy perfecta. Casi modelada para ser comercializada. Por todo ello ver una polla tan bonita y a la vez tan grande me ha hecho tener mucho éxito con las chicas, y que ellas estuvieran horas, como decía antes, tocándomela y acariciándomela con cara de viciosas.
Después llegó el momento de echar los primeros polvos. Una polla tan grande para una niña virgen no es nada recomendable. Y ese rumor también corrió como la pólvora y desde muy joven empecé a tener relaciones sexuales con las mujeres mayores que yo. Una vagina bien experimentada va cogiendo holgura, y si ha tenido algún parto es aun más ancha. Por lo que para sentir bien una penetración necesita de pollas más grandes. Y concretamente la mía. Así que me convertí en el hombre polla. Todos me conocían por eso, en especial las mujeres casadas.
Estoy acostumbrado a deslumbrar por la estética y la magnitud de mi polla, y aun así sigo teniendo la fantasía de ir a una costurera a pedirle que me haga un traje y que sus ojos le salten de las orbitas al ver primero el volumen del paquete y después el tamaño de mi polla. Imagino estar de pie con la chica delante y sentir su nerviosismo y comprobar en su comportamiento el deseo irresistible de tocármela. Después imagino que me pide con ojos de gatita tímida poder vérmela y tocármela. Se la saco y con los poros sudando sexo me pide permiso para chupármela. Y como quien hace un favor accedo a su súplica. Naturalmente después necesita más y me pide que le meta la polla, que está ansiosa de sexo y de ser penetrada por veinte centímetros de carne dura. Instrumento en mano la pongo sobre la mesa y con mirada seductora y de tipo duro le digo “si quieres polla te voy a dar polla nena”. Y el resto ya podéis imaginarlo.
Imagino que las chicas con mucho pecho también fantasean con que un hombre le toque las tetas. Así que como veis la mía es una fantasía en la que mi polla me hace sentirme dueño de la situación frente a una mujer atractiva que tiembla por mis veinte centímetros de morcilla.
|
|